Soy anónimo. No me conozco. Soy aquello que se proyecta de mi parte ausente. La que trabaja desde la inconsciencia, la inexactitud, el reflejo, el aire que respiro de forma también por cierto, automática.
Soy y me dejo así.
Veo lo que pasa, incluyo lo que observo y crezco.
Me entiendo como una colección de pedazos de vida que recuerdo.
El recuerdo es, por cierto, inexacto. Se ve plagado de omisiones y exageraciones producto de mi sentir con respecto a esa verdad pasada, que me pasó.
¿Qué tanto soy lo que recuerdo? ¿Qué tan de acuerdo estoy con aquella construcción? La única respuesta al parecer sensata es que nada de eso importa demasiado.
Me quedo con lo que esta acá, ahora. En esa ausencia que me presenta, así como soy ante vos.
Hola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario