viernes, 11 de enero de 2013

doce


Una cabeza de muñeca de porcelana en la parrilla.
Mi bisabuela me peinaba en la terraza para ir a la escuela.
La jaula del canario vacía reposaba decorativa en una esquina.
Era un día caluroso y yo le decía que esos bucles no me gustaban.

En la habitación se respiraba "Heno de Pravia".
Una biblia forrada de rojo y paginas doradas.
Las yemas de los dedos curtidas y la vista cansada.
Mi bisabuela enhebraba hilos y telas, nietos y casas.

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